Su Especialista en Venas de Confianza en Los Ángeles
Ablaciones Troncales No Térmicas
Las ablaciones troncales no térmicas son procedimientos vasculares de última generación, mínimamente invasivos, que se utilizan para eliminar de forma permanente várices grandes y corregir la insuficiencia venosa crónica (CVI, por sus siglas en inglés; IVC) subyacente. A diferencia de los tratamientos endovenosos tradicionales, que dependen de una intensa energía de calor para destruir un vaso sanguíneo dañado, las ablaciones no térmicas cierran la vena enferma mediante propiedades químicas, mecánicas o adhesivas.
Todo el procedimiento se realiza en el ambiente cómodo de nuestro consultorio en Vein & Wound Center of LA. Estas técnicas avanzadas evitan por completo la necesidad de numerosas inyecciones de líquido anestésico y eliminan los riesgos de lesión térmica, lo que ofrece una experiencia excepcionalmente suave para el paciente.

Las ablaciones troncales no térmicas son muy eficaces para corregir la falla de fondo de las válvulas venosas y tratar los síntomas progresivos de la enfermedad venosa avanzada, entre ellos:
El objetivo principal de una ablación troncal no térmica es la insuficiencia venosa crónica, una condición en la que las válvulas diminutas de una sola vía dentro de las venas principales de las piernas se debilitan o fallan. En lugar de impulsar la sangre de forma eficiente hacia arriba contra la gravedad, estas válvulas dañadas permiten que la sangre fluya hacia atrás y se acumule de forma importante en las extremidades inferiores, lo que hace que las venas superficiales se estiren, se ensanchen y se abulten.
Durante una ablación troncal no térmica, nuestro especialista vascular utiliza guía por ultrasonido en tiempo real para avanzar un catéter ultradelgado hacia la vena que no funciona bien, a través de un solo punto de entrada muy pequeño. Según su plan de atención personalizado, utilizamos uno de dos sistemas no térmicos avanzados para sellar el vaso:
En ambas vías, el flujo sanguíneo se redirige de forma inmediata y natural a través de las venas sanas cercanas, lo que reduce la presión en los tejidos profundos y restablece una circulación adecuada. Con el tiempo, su cuerpo reabsorbe de forma segura y natural el vaso cerrado.

Como los tratamientos no térmicos no utilizan calor para cerrar la vena, ofrecen varios beneficios propios que los distinguen de los métodos de ablación térmica como el láser (EVLT) o la radiofrecuencia (RFA):
Cuando se trata de la salud de su circulación y del alivio a largo plazo, usted merece una excelencia especializada y compasiva:
Nuestros especialistas en venas cuentan con formación avanzada en medicina vascular y en el cuidado de heridas complejas, lo que le asegura el más alto estándar de excelencia médica.
Utilizamos lo más reciente en ultrasonido diagnóstico en consultorio y una amplia gama de sistemas modernos y no quirúrgicos de cierre venoso, incluidos VenaSeal™ y ClariVein®.
Estamos en una posición única para tratar desde arañas vasculares en etapa temprana hasta várices avanzadas y úlceras venosas complejas, todo bajo un mismo techo.
No creemos en tratamientos iguales para todos. Analizamos su anatomía y su estilo de vida particulares para recomendar la vía de tratamiento exacta que mejor le queda.
Paso 1: Consulta y Mapeo por Ultrasonido: Realizamos un ultrasonido venoso dúplex detallado para mapear con cuidado la anatomía de su pierna, rastrear el origen exacto de su reflujo venoso y confirmar si un enfoque no térmico es el ideal para su atención.
Paso 2: Cierre Venoso Prácticamente Indoloro: El punto de entrada se adormece con una sola inyección. Bajo guía por ultrasonido en tiempo real, el catéter especializado se coloca con suavidad para aplicar el pegamento médico o la solución mecanoquímica giratoria y sellar el vaso.
Paso 3: Salida Inmediata Después del Procedimiento: Se coloca un pequeño vendaje sobre el diminuto sitio de entrada. Como no hay dolor por calor, puede salir caminando de nuestra clínica y continuar su día normal sin interrupciones.

Los láseres tradicionales usan calor, lo que requiere varias inyecciones anestésicas a lo largo de la pierna para prevenir quemaduras del tejido. Los procedimientos no térmicos evitan esto y usan una sola inyección en el punto de entrada.
No. La mayoría de los pacientes solo siente una ligera presión o una leve sensación de jalón durante el procedimiento.
Si su vena se cierra con el adhesivo médico VenaSeal™, la mayoría de los casos clínicos no requiere medias de compresión después.
Todo el procedimiento en consultorio es muy eficiente y por lo general toma solo de 30 a 45 minutos de principio a fin.
Por lo general, sí. Como hay muy poco tiempo de recuperación y poco o ningún dolor después del procedimiento, la mayoría de los pacientes puede salir caminando de la clínica y volver a sus actividades diarias normales, al trabajo y al ejercicio ligero.
No deje que las piernas pesadas y adoloridas o las várices visibles le impidan vivir plenamente. Agende hoy una consulta con nuestros especialistas en venas y reciba un plan de tratamiento personalizado.
Llámenos y dé el primer paso hacia unas piernas más sanas y sin dolor.